¿Por qué una kafala en Marruecos?
¿Por qué una kafala en Marruecos?
Ahora, cuando casi estoy a punto de terminar este largo viaje hacía mi segunda maternidad, echo la vista atrás y veo como de una forma u otra, uno está donde tiene que estar. Fue en 2001 cuando se me ocurrió llamar a la Comunidad de Madrid para asistir a la que iba a ser mi primera charla sobre adopciones. Y ese mismo día pedí cita para realizar el curso de formación correspondiente y por tanto obligatorio. El curso, pese a lo que yo pensaba, no fue nada alentador, todo lo contrario, porque de allí salí con muchas mas dudas y temores de los que en un principio tenía; eso sí, estaba convencida de dar el paso. Y eso hice, rápidamente presenté mi solicitud y me dieron un número de expediente; número que he arrastrado hasta hoy 25 de junio de 2009 y que sigo arrastrando.
Bueno, en resumidas cuentas que cuando me quise dar cuenta, desde que presenté mi solicitud hasta que me asignaron a mi pequeña Nabila habían pasado ocho años. ¡Qué barbaridad!, pero lo cierto es que en esos ocho años ocurrieron muchas cosas hasta que el destino me llevó directamente a Marruecos. En 2002 me sometía a una IAD (Inseminación Artificial con Donante). Tengo que aclarar que soy una madre soltera por elección, y como yo le he elegido, me siento profundamente orgullosa de ello. En 2003 nació mi hija Alba y tuve que esperar nueve meses para reanudar mi expediente de adopción internacional ya que estaba obligada a pararlo hasta ese entonces. Cuando Alba cumplió los nueve meses, lo reanudé. Y como decidí hacerlo a través de los servicios sociales de la Comunidad de Madrid, tardaron los ocho meses que me dijeron en llamarme para hacer los correspondientes estudios psicosociales. Cuatro meses ó más llevo hacer los estudios psicosociales y como nos dio agosto, tuve que esperar a septiembre para que me dijeran si era apta o no. En septiembre me comunicaron que mi asistente social y psicólogo se habían dado de baja, por lo que los nuevos que me asignaron pensaron que era mejor que nuevamente ellos me estudiasen. Y así fue. Me volvieron a estudiar, y ya no se qué día me dieron una aprobación a mi CI (Certificado de Idoneidad).